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Amada

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Lo vi hace mucho tiempo en un teatro de Cádiz, acompañaba a Javier Ruibal. Le intuí su gran timidez, pero cuando comenzó a acariciar la guitarra algo en el se transformó y dejo un recuerdo imborrable en mi memoria.
A continuación dejo ese tema en directo que yo presencié y que nunca olvidaré.







Límpiame, mujer,
sudor y sangre sólo traigo;
ni siquiera soy aquél
que viste partir.
Mira bien, mujer,
el llanto amargo que derramo:
es lo único bueno
que encontré para ti.

Tanto si vencí
como si vuelvo derrotado,
se asoma la muerte
por toda mi piel;
y si han de venir
para arrancarme de tu lado,
átate a mi cuerpo
de manos y pies.

Amada,
sólo el agua clara
refleja la luna
que ayer adorabas.

Amada,
ya no tengo duda:
no es la misma luna
que llevo en la espada.

Amada,
ya no seré nada
si tú no me llevas
lejos de las armas.


Javier Ruibal



El Pájaro

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Una mañana de mis 16 años salí al patio y lo encontré hecho una bolita casi moribundo, había caído de un nido... ni corta ni perezosa encendí la hornilla, lo lié en un trapo y lo puse en una sartén a fuego bajo.

Milagrosamente el pajarito no se achicharro, así que comenzó mi experiencia como mama pájaro: lo atiborraba de pan migado, dormía en una cajita junto a mi cama, lo llevaba dentro del bolso a todas partes... hasta que un día empezó a revolotear.

Yo sentía una mezcla de orgullo de madre y miedo a perderlo para siempre, pero el no se iba, volaba pero volvía. Mientras paseaba en mi bici se posaba en el manillar y claro me veía presumiendo delante de mis amigas como si llevase un halcón peregrino :)

Otra mañana de mis 16 años lo llame y no vino. Imagino que conocería a alguna pájara mas afín a su naturaleza.
Entonces entendí por primera vez que nada nos pertenece... y surgió Valsapena.


El piano

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Cuando cumplí 10 años me regalaron un piano de pared. Mi padre fantaseaba con que su niña lo deleitase con nocturnos de Chopin y mi madre con que acompañara las canciones del colegio de monja que cada Noche Buena cantábamos en casa... Pero les salí rana y me dedique a torturarlos con el primer tema que quise aprender a tocar con mis pequeñas manos, el Child in time.
... Como el piano no era lo mio, pronto lo abandone , ahora me sirve para dejar las llaves encima cuando llego a casa.